{"id":350,"date":"2021-03-14T20:41:56","date_gmt":"2021-03-14T20:41:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/?p=350"},"modified":"2021-03-14T20:41:56","modified_gmt":"2021-03-14T20:41:56","slug":"un-ano-de-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/2021\/03\/14\/un-ano-de-pandemia\/","title":{"rendered":"UN A\u00d1O DE PANDEMIA"},"content":{"rendered":"\n<p>Justamente ahora que se cumple un a\u00f1o del inicio del estado de alarma por la incidencia del Covid en Espa\u00f1a, me parece oportuno recordar lo que escrib\u00ed meses atr\u00e1s, y que se public\u00f3 en el libro&nbsp;<em>Ruedas y letras contra el Covid,<\/em>&nbsp;del cual encontrar\u00e1s informaci\u00f3n en esta misma web.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cConfieso que fui de los que se lo crey\u00f3.&nbsp;&nbsp;Cre\u00ed que ser\u00eda solo cuesti\u00f3n de catorce d\u00edas, como dijeron al principio, cuando decretaron el estado de alarma. Por suerte o por desgracia mi negocio familiar es uno de los considerados esenciales y no cesamos nuestra actividad. Nos turnamos entre mi mujer y yo para poder atender m\u00ednimamente el negocio que, por suerte, no necesita nuestra presencia todas las horas de apertura al p\u00fablico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mis estados de \u00e1nimo fueron variando con el paso de los d\u00edas. Primero fue&nbsp;<strong>decepci\u00f3n<\/strong>, porque por culpa del COVID-19 se nos fastidi\u00f3 un viaje a Nepal que ten\u00edamos programado para mediados del mes de abril. Cinco d\u00edas despu\u00e9s de decretarse el estado de alarma empec\u00e9 a encontrarme mal, las consultas m\u00e9dicas telem\u00e1ticas dec\u00edan que ten\u00eda s\u00edntomas de COVID-19 y me recomendaban el aislamiento total durante catorce d\u00edas. Estuve aislado en mi casa, incluso durmiendo en una habitaci\u00f3n separada de mi mujer, con la mascarilla puesta todo el tiempo y extremando las medidas higi\u00e9nicas y sanitarias para no contagiar a nadie m\u00e1s. Esos d\u00edas los viv\u00ed con&nbsp;<strong>preocupaci\u00f3n&nbsp;<\/strong>por c\u00f3mo podr\u00eda evolucionar la enfermedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre tanto se decret\u00f3 el confinamiento total del pa\u00eds. Afortunadamente, al octavo d\u00eda desaparecieron la fiebre y los s\u00edntomas, pero continu\u00e9 el ciclo de catorce d\u00edas antes de volver a salir de mi aislamiento en la habitaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No tengo coche, el \u00fanico veh\u00edculo matriculado a mi nombre es mi moto, as\u00ed que una vez superado mi confinamiento individual y, dada mi condici\u00f3n de servicio esencial, las pocas veces que me desplac\u00e9 a mi tienda lo hice sobre dos ruedas; recuerdo que ah\u00ed mi estado an\u00edmico cambi\u00f3 al de&nbsp;<strong>esperanza.&nbsp;<\/strong>Recorrer en moto los diez kil\u00f3metros que separan la tienda de mi domicilio, con el casco modular abierto y la mascarilla puesta, recibiendo el fresco de las ma\u00f1anas de primeros de abril en la cara, me daban la vida. Esos quince minutos de ida por la ma\u00f1ana y quince minutos de vuelta a mediod\u00eda me sab\u00edan tan bien y los viv\u00eda con tanta intensidad como si fuera un viaje apasionante por una ruta desconocida. Y es que siempre he pensado que el trayecto es el que es, pero la actitud con el que lo vives es cuesti\u00f3n de cada uno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos decir que soy un motero o motorista muy activo, suelo salir cada semana con amigos o solo, y siempre que puedo hago alg\u00fan viaje a pa\u00edses lejanos y desconocidos, casi siempre en solitario. Familiares y amigos me llamaban o escrib\u00edan por WhatsApp: \u00abLo debes de estar pasando fatal, Carles, acostumbrado a viajar tanto en moto y de golpe tener que quedarte en casa\u00bb. Pues la verdad es que no, encontr\u00e9 el equilibrio en la lectura y la escritura, y llegu\u00e9 a sentirme&nbsp;<strong>sosegado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No hay que olvidar que detr\u00e1s de las ruedas de prensa y de las comparecencias de Fernando Sim\u00f3n hay un n\u00famero estremecedor de fallecidos, cada uno con historias tristes de soledad en sus \u00faltimos d\u00edas. Me gustar\u00eda aprovechar este texto para tener un recuerdo para un amigo motero que, desgraciadamente, pas\u00f3 a formar parte de esta terrible estad\u00edstica despu\u00e9s de semanas de lucha contra la muerte, ingresado en una UCI. Pascual Molina no super\u00f3 al maldito virus y se fue a rodar en moto por el Valhalla, o por donde sea que vayan a rodar los compa\u00f1eros que ya no est\u00e1n entre los vivos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Los estados de alarma se fueron sucediendo uno tras otro. En el momento de escribir estas l\u00edneas vamos por la quinta pr\u00f3rroga y, hasta el momento, he le\u00eddo una decena de libros de lo m\u00e1s variados; desde novela negra hasta sociolog\u00eda, pero sobre todo libros de viajes en moto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Creativamente pas\u00e9 por unas semanas bastante productivas. En primer lugar, pude terminar de escribir un libro sobre mis viajes en moto que ten\u00eda empezado. Se llamar\u00e1&nbsp;<em>Dos ruedas y cuatro continentes.&nbsp;<\/em>En ese momento me sent\u00ed&nbsp;<strong>ilusionado<\/strong>, pues espero verlo publicado pronto. En segundo lugar, le he dado un buen empuj\u00f3n a un proyecto que ten\u00eda casi olvidado: mi primera novela, en la que estoy plenamente inmerso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente ayer fue el primer d\u00eda en el que la regi\u00f3n sanitaria de la comunidad aut\u00f3noma en la que vivo pas\u00f3 a la fase 1 de la desescalada y, por supuesto, a primera hora de la ma\u00f1ana sal\u00ed en mi moto y estuve rodando, explorando los l\u00edmites geogr\u00e1ficos que me permite la ley en dicha fase. Tom\u00e9 alg\u00fan caf\u00e9 en las pocas terrazas abiertas al p\u00fablico. Estuve rodando&nbsp;<strong>alegre&nbsp;<\/strong>muchas horas y volv\u00ed a casa a las seis de la tarde, con la sonrisa tatuada en mi cara.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otro proyecto que tengo aparcado, m\u00e1s bien enterrado bajo capas y capas de&nbsp;<strong>incertidumbre<\/strong>: un viaje en moto por Asia Central en septiembre; y es que en el momento actual no s\u00e9 si ser\u00e1 posible viajar a ning\u00fan lado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 claro es que va a cambiar (de hecho ha cambiado ya) el paradigma que conoc\u00edamos hasta ahora en muchos aspectos de nuestras vidas, y por descontado en lo referido a los viajes. Probablemente nos fijaremos en objetivos dentro de nuestro pa\u00eds y redescubriremos para\u00edsos cercanos, para, de este modo, ayudar a reactivar la econom\u00eda local, que tantos estragos est\u00e1 causando esta pandemia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me atrevo a augurar que mi estado de \u00e1nimo va a mutar a&nbsp;<strong>expectante&nbsp;<\/strong>en los pr\u00f3ximos d\u00edas por varios motivos: por un lado, por los posibles rebrotes o retrocesos en el control de la epidemia mundial; y por otro, por los avances cient\u00edficos que nos traigan, o bien la vacuna contra el coronavirus, o bien el tratamiento definitivo que acabe con la tr\u00e1gica letalidad de la enfermedad del COVID-19. Hasta que esto llegue pienso vivir lo que han llamado la \u00abnueva normalidad\u00bb, rodando en mi moto por donde me dejen, sum\u00e1ndole kil\u00f3metros a mi existencia y comi\u00e9ndome la vida a bocados, a pesar de que haya d\u00edas en que me sienta a ratos&nbsp;<strong>decepcionado, preocupado, esperanzado, sosegado, ilusionado, alegre&nbsp;<\/strong>o con&nbsp;<strong>incertidumbre<\/strong>; y es que, por desgracia, nunca sabemos cu\u00e1ndo se parar\u00e1 nuestro cuenta kil\u00f3metros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Confieso que fui de los que se lo crey\u00f3.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Justamente ahora que se cumple un a\u00f1o del inicio del estado de alarma por la incidencia del Covid en Espa\u00f1a, me parece oportuno recordar lo que escrib\u00ed meses atr\u00e1s, y que se public\u00f3 en el libro&nbsp;Ruedas y letras contra el Covid,&nbsp;del cual encontrar\u00e1s informaci\u00f3n en esta misma web.&nbsp; \u201cConfieso que fui de los que se &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/2021\/03\/14\/un-ano-de-pandemia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;UN A\u00d1O DE PANDEMIA&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[120,121,73,15,4,122,14],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/350"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=350"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/350\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":351,"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/350\/revisions\/351"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}