{"id":353,"date":"2021-03-21T22:05:41","date_gmt":"2021-03-21T22:05:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/?p=353"},"modified":"2021-03-21T22:05:41","modified_gmt":"2021-03-21T22:05:41","slug":"la-tormenta-de-nieve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/index.php\/2021\/03\/21\/la-tormenta-de-nieve\/","title":{"rendered":"LA TORMENTA DE NIEVE"},"content":{"rendered":"\n<p>Ahora s\u00f3lo somos buenos amigos. De esos entra\u00f1ables, que por mucho tiempo que pase sin vernos, nos llamamos y en la distancia nos ponemos al corriente de nuestras vidas. De esos que siempre est\u00e1n ah\u00ed. Pero antes adem\u00e1s de amigos, fuimos socios y compa\u00f1eros de aventura. Mari\u00e0 (Mariano en castellano) y yo nos conocimos haciendo un curso avanzado de alpinismo invernal. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"793\" height=\"991\" src=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/388451D6-BE37-4E1A-9180-257A752DB027_1_105_c-1.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-356\" srcset=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/388451D6-BE37-4E1A-9180-257A752DB027_1_105_c-1.jpeg 793w, https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/388451D6-BE37-4E1A-9180-257A752DB027_1_105_c-1-240x300.jpeg 240w, https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/388451D6-BE37-4E1A-9180-257A752DB027_1_105_c-1-768x960.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 767px) 89vw, (max-width: 1000px) 54vw, (max-width: 1071px) 543px, 580px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ambos ten\u00edamos ya un amplio bagaje de ascensiones por el Pirineo, los Alpes, los Andes y el Himalaya, y desde el primer momento congeniamos perfectamente. Tras ese curso hicimos muchas ascensiones, en las que fuimos desarrollando lo que podr\u00edamos llamar \u201cla cordada perfecta\u201d. Compenetrados y complementados, Mari\u00e0 pon\u00eda la t\u00e9cnica y la excelente forma f\u00edsica, yo aportaba la seguridad y la creatividad. Juntos nos formamos como gu\u00edas de monta\u00f1a en la Escuela Espa\u00f1ola de Monta\u00f1a de Benasque. Juntos fundamos y creamos desde la nada una empresa de deportes de aventura y escuela de monta\u00f1a y escalada,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cataloniaadventures.com\/es\/\">Catalonia Adventures<\/a>. Y juntos viv\u00edmos mil aventuras en paredes de roca, barrancos de r\u00edos, cascadas de hielo o cumbres nevadas, como la que te traigo hoy.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"465\" height=\"697\" src=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/CE5A4F6D-17D5-4A93-AFAD-8B055FE1D437.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-357\" srcset=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/CE5A4F6D-17D5-4A93-AFAD-8B055FE1D437.jpeg 465w, https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/CE5A4F6D-17D5-4A93-AFAD-8B055FE1D437-200x300.jpeg 200w\" sizes=\"(max-width: 465px) 100vw, 465px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Estaba siendo un invierno duro, aunque ya tocaba a su fin aquella semana de marzo. Dispon\u00edamos de un d\u00eda libre entre semana, sin clientes ni alumnos que ense\u00f1ar a escalar o guiar, as\u00ed que nos tomamos ese d\u00eda de descanso como sol\u00edamos hacer: saliendo al monte.<\/p>\n\n\n\n<p>Conoc\u00edamos muy bien la zona del Pirineo Oriental, tanto por su vertiente espa\u00f1ola como por la francesa, por las numerosas veces que hab\u00edamos estado en \u00e9l, pero hab\u00eda un lugar en concreto en el que no hab\u00edamos estado nunca. Un peque\u00f1o valle de dif\u00edcil acceso, cerca de grandes cumbres muy conocidas y transitadas, que precisamente por eso, quedaba bastante en el anonimato, porque la mayor\u00eda de monta\u00f1eros dirig\u00eda sus esfuerzos a las monta\u00f1as con m\u00e1s nombre. Ese valle encarado al norte, alcanzaba altitudes por encima de los 2400 m., por lo que estaba garantizado que encontrar\u00edamos mucha nieve y hielo en el trayecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Me vas a permitir que no desvele su ubicaci\u00f3n exacta para preservar su poca presencia humana, pero te dir\u00e9 que para llegar hasta \u00e9l, era necesario hacer un recorrido de m\u00e1s de dos horas por las estrechas carreteras francesas de la cara norte del Pirineo, despu\u00e9s unos diez kil\u00f3metros de pista en mal estado hasta el punto en que ten\u00edas que dejar el veh\u00edculo y seguir a pie. Luego andar dos o tres horas m\u00e1s, dependiendo de hasta donde llegara la nieve, para llegar a un peque\u00f1o circo glaciar donde, seg\u00fan el mapa, tendr\u00edamos variedad de peque\u00f1as cumbres repletas de paredes y canales de nieve para escoger.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s que llegar a una cumbre del lugar, que seguramente se habr\u00eda hollado en multitud de ocasiones, nos hac\u00eda ilusi\u00f3n hacerlo por una v\u00eda dif\u00edcil, por la que probablemente ser\u00edamos los primeros en hacerlo, ya que no encontramos rese\u00f1as escritas que lo constatara.<\/p>\n\n\n\n<p>La v\u00edspera por la tarde, pertrechados con cuerdas, piolets, crampones, tornillos de hielo y todos los elementos necesarios para la escalada invernal, adem\u00e1s del saco de dormir y un poco de comida, cargamos las mochilas en el maletero del coche e iniciamos el largo recorrido motorizado. Ya oscurecido aparcamos en un recodo de una pista forestal, justo donde la nieve del camino no permit\u00eda avanzar con el veh\u00edculo y empezamos a caminar enfilando un peque\u00f1o valle, en el que seg\u00fan el mapa cartogr\u00e1fico encontrar\u00edamos una peque\u00f1a caba\u00f1a de pastor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una hora y media m\u00e1s tarde est\u00e1bamos extendiendo nuestros sacos de plumas en el interior de la caba\u00f1a, mientras calent\u00e1bamos una sopa de sobre en el fogoncillo de monta\u00f1a. En estas salidas compartidas con mi amigo, nos sentiamos muy relajados, sin la tensi\u00f3n de tener que estar pendiente de clientes a los que estas guiando, y las risas y bromas estaban aseguradas entre nosotros. Mari\u00e0, haciendo gala de su origen del Pened\u00e8s, comarca vitivin\u00edcola conocida por el buen cava que elaboran, como en otras ocasiones acarreaba una botella de cava, de la que dimos buena cuenta durante la frugal cena. Aunque el aire se colaba por los resqu\u00edcios de las paredes de piedra seca y el fr\u00edo era intenso, nos dormimos pronto y r\u00e1pido, seguramente ayudados por los efluvios del cava.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos despertamos al alba, un poco de caf\u00e9 caliente y unas galletas nos dieron el \u00e1nimo suficiente para afrontar la in\u00e9dita ascensi\u00f3n que nos esperaba. El d\u00eda amaneci\u00f3 gris, aunque la reverberaci\u00f3n de la nieve produc\u00eda una inusitada luminosidad. Sub\u00edamos por la cuesta de nieve con las pesadas mochilas, oteando el circo de monta\u00f1as que cerraban el horizonte delante nuestro, y confieso que en mi estomago sent\u00eda las mariposas aleteando como siempre que me enfrento a una nueva situaci\u00f3n, a una desconocida escalada.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 un punto en que la pendiente gan\u00f3 verticalidad y tuvimos que ayudarnos con los dos piolets para progresar. El color gris del cielo pas\u00f3 a ser pr\u00e1cticamente negro y empez\u00f3 a nevar t\u00edmidamente. Cuando la cosa ya se puso realmente vertical, sacamos las cuerdas de la mochila, nos pusimos los arneses de seguridad y nos encordamos. Mari\u00e0 avanzaba delante de m\u00ed, abriendo v\u00eda. Siempre ha tenido m\u00e1s t\u00e9cnica y ha sido m\u00e1s valiente que yo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre negras nubes vimos un estrecho corredor de nieve del que asomaban aqu\u00ed y all\u00e1 peque\u00f1os resaltes de roca destacando sobre el blanco hielo, que ascend\u00eda casi vertical hasta una punta nevada que parec\u00eda una cumbre. Hacia all\u00ed dirigimos la cordada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"727\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/0A36E1D9-5021-448C-9713-883F930FDCCA_1_105_c-727x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358\" srcset=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/0A36E1D9-5021-448C-9713-883F930FDCCA_1_105_c-727x1024.jpeg 727w, https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/0A36E1D9-5021-448C-9713-883F930FDCCA_1_105_c-213x300.jpeg 213w, https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/0A36E1D9-5021-448C-9713-883F930FDCCA_1_105_c.jpeg 747w\" sizes=\"(max-width: 727px) 100vw, 727px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Durante un par de horas seguimos trabajando bajo una cada vez m\u00e1s intensa nevada, ascendiendo con dificultad. Alguna estaca de nieve o tornillo de hielo colocado estrat\u00e9gicamente por Mari\u00e0 primero y recuperado por m\u00ed despu\u00e9s, nos brindaba una relativamente falsa sensaci\u00f3n de seguridad. El fr\u00edo mord\u00eda cada vez m\u00e1s, a la nevada se le uni\u00f3 el viento que fue aumentando de intensidad, hasta convertir aquella canal de nieve, en una maldita canalizaci\u00f3n de desag\u00fce de nieve en grandes cantidades. La tormenta estaba totalmente desatada y nos azotaba con violencia. Con toda la ropa de goretex puesta, el pasamonta\u00f1as bajo el casco y las gafas de ventisca, apenas lograba intuir por donde segu\u00eda la ruta, pues la cuerda desaparec\u00eda de mi vista a dos metros escasos de m\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1bamos sumergidos en un aluvi\u00f3n de nieve que no s\u00f3lo frenaba nuestro avance, sino que pr\u00e1cticamente nos empujaba hacia abajo. De repente sent\u00ed el chirriar de las puntas met\u00e1licas de los crampones sobre la roca, sin darnos cuenta, debido a la nula visibilidad nos hab\u00edamos desviado de la l\u00ednea imaginaria de ascenso en el hielo y nos hab\u00edamos metido de lleno en la verticalidad de las rocas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"755\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1304AEED-FB22-4112-9587-A62D031F767B_1_105_c-755x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-359\" srcset=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1304AEED-FB22-4112-9587-A62D031F767B_1_105_c-755x1024.jpeg 755w, https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1304AEED-FB22-4112-9587-A62D031F767B_1_105_c-221x300.jpeg 221w, https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/1304AEED-FB22-4112-9587-A62D031F767B_1_105_c.jpeg 761w\" sizes=\"(max-width: 706px) 89vw, (max-width: 767px) 82vw, 740px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En esa precaria situaci\u00f3n deb\u00edamos tomar una decisi\u00f3n. Hab\u00edamos invertido mucho tiempo en llegar hasta all\u00ed, no sab\u00edamos cuanto nos quedaba hasta la cumbre y se estaba haciendo tarde. Aunque con Mari\u00e0 hab\u00edamos desarrollado un c\u00f3digo de gestos y miradas que nos permit\u00eda entender perfectamente lo que pensaba el uno o el otro, nos ten\u00edamos que comunicar a gritos. Los dos nos entendimos r\u00e1pidamente, hab\u00eda que salir de all\u00ed bajando y hab\u00eda que hacerlo \u00a1ya! La \u00fanica opci\u00f3n era montar una cuerda y bajar rapelando.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema entonces, era que al desorientarnos y apartarnos de la nieve y el hielo, no hab\u00eda posibilidad de montar un tornillo o estaca donde colgar la cuerda. Mari\u00e0 me dijo a gritos: \u00abel tronquito\u00bb, se\u00f1alando hacia un peque\u00f1o arbusto que apenas sobresal\u00eda de la roca.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos quedaba otra que confiar en un arbusto de un palmo de largo con un tronquito central de apenas dos cent\u00edmetros de grosor, y esperar a que aguantara nuestro peso al descolgarnos con la cuerda.<\/p>\n\n\n\n<p>El matojo aguant\u00f3 y encadenamos varios rapeles m\u00e1s, montando cuerdas en rocas y arbustos varios, descendiendo hasta que la pendiente fue perdiendo verticalidad. Segu\u00edamos con muy poca visibilidad y casi sin percatarnos llegamos a la base de la canal de nieve. El \u00faltimo rapel lo baj\u00e9 despu\u00e9s de Mari\u00e0 y en el momento de soltar la cuerda, sinti\u00e9ndonos ya en suelo cercano a la horizontal, ambos nos abrazamos gritando de alegr\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos sent\u00edamos felices, nos sent\u00edamos vivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Segu\u00eda nevando, aunque con menos intensidad, y a\u00fan nos quedaba desandar el camino hasta el coche, pero dadas las circunstancias, aquello ser\u00eda \u201cun paseo en la nieve\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay fotos de aquella salida, pero s\u00ed un recuerdo muy vivo de esa corta pero intensa experiencia, de esos recuerdos que se quedan grabados y que te forman como monta\u00f1ero y como persona.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"793\" height=\"991\" src=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/81AC324F-E357-4C27-AFDE-79DBA8CE9727_1_105_c.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-360\" srcset=\"https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/81AC324F-E357-4C27-AFDE-79DBA8CE9727_1_105_c.jpeg 793w, https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/81AC324F-E357-4C27-AFDE-79DBA8CE9727_1_105_c-240x300.jpeg 240w, https:\/\/www.carlesbrotons.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/81AC324F-E357-4C27-AFDE-79DBA8CE9727_1_105_c-768x960.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 767px) 89vw, (max-width: 1000px) 54vw, (max-width: 1071px) 543px, 580px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora s\u00f3lo somos buenos amigos. 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